viernes, 26 de febrero de 2010


Somos tan pequeños como nuestra dicha pero somos tan grandes como nuestro dolor.

Hebbel

2 comentarios:

Hímero dijo...

La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.

Voltaire

Anónimo dijo...

Segurmente tenga razón...

Un beso enorme.

Fábula