lunes, 30 de noviembre de 2009

Te quiero.

No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.


Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.


Pablo Neruda

Es tarde...


Es tarde ya
Pero ahora que me tienes olvidada
Confío en ti.

No sé cual es la razón para hacerlo
Seguramente un cambio interno en mi persona
Pero confío.

Puede que no haya futuro para demostrarlo
Pero aquí quedan mis palabras
Contigo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

La esperanza es como el sol, que arroja todas las sombras detrás de nosotros.

Samuel Smiles


La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada.


Duby, George

Sueño cálido


En un cálido sueño te traigo a mí.
Tu sonrisa y dulzura en mi regazo acojo.
En tus ojos ¿Amor?. Déjame imaginarlo.

Tus fuertes brazos me sostienen, encadenan mi cintura

Tu mano resbalando por mi rostro, me llena de ternura;

Y apreso el mundo cuando me besas los ojos

Acaríciame para que el tiempo no pase,

hasta que mi corazón se reponga,

y los surcos de mi piel alisen.

Pobre...



Todas la desbancamos, siempre termina olvidada.

Tras el alba, o tras las mariposas...
Pero ella es fuerte y querida, a todo sobrevive, aunque no aprende.


El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.


Platón

sábado, 28 de noviembre de 2009



El hombre tiene el amor por ala, y el deseo por yugo.

Victor Hugo

Nací sólo para ti.