jueves, 18 de marzo de 2010


domingo, 7 de marzo de 2010

Huele a soledad

Huele a soledad el campo
tan breve, tan sin sentido,
bajo un firmamento abierto
de par en par.
¡Apetito
de tierra sola, de tierra
desterrada, de caminos
que nunca llegan a Roma!

La carretera es un río
enjuto que no se acaba
y que no tiene principio.

Pero la esperanza enseña
a creer lo que no vimos;
el aire, la luz, la música,
la palabra...

Desistimos
de andar mirando las cosas,
descubriendo los registros
concretos.

El alto cielo
nos orienta con sus guiños
fulgurantes.

Levantamos
la mirada y transcribimos
su fausta telegrafía:

«¡Para el amor no hay caminos!»


Victoriano Crémer

jueves, 4 de marzo de 2010



Cuando el amor desenfrenado entra en el corazón, va royendo todos los demás sentimientos, vive a expensas del honor, de la fe y de la palabra dada

Alejandro Dumas